Productores “velan” su frijol por semanas en Guasave mientras baja el precio del grano

Productores agrícolas mantienen durante semanas sus camiones cargados con frijol en espera de poder vender la cosecha en la zona conocida como Los Álamos, ubicada en la sindicatura de La Trinidad, donde aseguran que además de enfrentar largas filas también han visto caer el precio del grano.

De acuerdo con agricultores consultados, algunos camiones llevan alrededor de 21 días estacionados en el lugar esperando turno para comercializar la producción. Aunque el sitio ha sido utilizado en otros años como punto de venta, en 2026 los productores señalan que el proceso se ha complicado y los precios han disminuido de forma considerable.

Al inicio de la temporada, explicaron, el frijol se estaba comprando a 23.50 pesos por kilogramo. Sin embargo, tras varias semanas de espera, el precio ofrecido bajó hasta 20 pesos por kilo.

Luis López, uno de los productores afectados, indicó que mientras algunos agricultores lograron vender a mejor precio al inicio, quienes permanecen en la fila ahora tendrán que aceptar una reducción de más de tres pesos por kilo.

“Primero empezaron a comprar a 23.50 pesos a los primeros que vendieron, y a nosotros, después de tres semanas, nos va a tocar venderlo a 20 pesos. Todavía quedan 13 troques que tienen dos o tres semanas esperando”, señaló.

Según los productores, inicialmente había alrededor de 50 camiones cargados con frijol; actualmente aún permanecen 13 unidades en espera de comercializar el grano.

La situación también ha generado gastos adicionales para los agricultores, ya que deben pagar diariamente por mantener los camiones en el lugar mientras esperan vender.

Además, han tenido que contratar a una persona que vigile las unidades durante la noche para evitar robos, debido a que los vehículos permanecen estacionados a la orilla de la carretera.

Los productores señalaron que, pese a la disminución del precio, el punto de venta donde se encuentran sigue siendo el que ofrece mejores condiciones, ya que en otras bodegas ni siquiera aceptaron recibirles la cosecha.

Ante esta situación, los agricultores manifestaron incertidumbre sobre las razones de la caída en el precio del frijol y las dificultades para comercializar el producto, a pesar de tratarse del mismo comprador que inicialmente ofrecía un pago mayor.

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Redacción
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