Pescadores del municipio de Guasave han comenzado a resentir los efectos de las altas temperaturas atípicas registradas durante la temporada invernal, las cuales ya impactan la calidad de los productos del mar.
Juan Manuel Perea Parra, presidente de la federación de pescadores de aguas estuarinas, advirtió que el incremento inusual en la temperatura, incluso en la profundidad del mar, está provocando que el pescado se descomponga con mayor rapidez tras su captura.
El líder pesquero explicó que tradicionalmente el deterioro del pescado comenzaba a partir de mayo, cuando las temperaturas aumentan en la región. Sin embargo, este año el problema se adelantó, ya que desde inicios del mes actual se ha detectado una descomposición más acelerada en especies de escama.
Ante esta situación, los trabajadores del mar han tenido que extremar precauciones durante sus jornadas, procurando que el producto sea manejado de forma más cuidadosa para evitar pérdidas antes de llegar a las cooperativas.
Una de las principales recomendaciones es que las embarcaciones cuenten con suficiente hielo para conservar el pescado en buen estado durante su traslado.
El uso adicional de hielo representa un gasto extra para las cooperativas pesqueras, que deben invertir más recursos para garantizar la calidad del producto y cumplir con las normas sanitarias.
En este sentido, se busca evitar observaciones o sanciones por parte de autoridades como la COEPRIS, encargada de supervisar las condiciones de manejo de alimentos.
Pescadores señalaron que, de mantenerse estas condiciones climáticas, podrían registrarse mayores afectaciones económicas en el sector, debido a la posible pérdida de producto y al incremento en los costos de operación.
El fenómeno pone en evidencia los efectos que los cambios en el clima pueden tener en actividades productivas clave para la región, como la pesca.






