Entre el estruendo de tambores, danzas rituales y el fuego purificador, la comunidad de La Bebelama dio inicio a la tradicional Semana Santa Yoreme-Mayo con la emblemática quema de Judas, celebrada el pasado 31 de marzo de 2026.
La ceremonia reunió a judíos —figuras centrales dentro del ritual—, danzantes y visitantes provenientes de distintos centros ceremoniales de la región, quienes se congregaron para presenciar uno de los actos más representativos de esta tradición indígena. La velación estuvo acompañada de pirotecnia, incluyendo el tradicional “torito”, que añadió un carácter festivo al evento.
Este ritual, transmitido de generación en generación, representa la traición de Judas Iscariote a Jesús, pero también tiene un profundo significado cultural para los pueblos originarios Yoreme-Mayo, al consolidarse como un símbolo de identidad y espiritualidad.
Durante la ceremonia, se prende fuego a un muñeco que simboliza al “traidor”, acto cargado de misticismo que marca el inicio de una serie de actividades religiosas y culturales. Para la comunidad, este momento no solo representa un pasaje bíblico, sino una expresión viva de sus creencias ancestrales.
La quema de Judas en La Bebelama también señala el cierre de actividades locales y el comienzo del recorrido hacia el centro ceremonial principal en La Playa y Anexos, en el municipio de Sinaloa, donde se desarrollan los rituales más importantes de esta celebración.
Las festividades de la Semana Santa Yoreme-Mayo 2026 se llevan a cabo durante la Cuaresma, con procesiones conocidas como “contis” cada viernes desde febrero, y alcanzan su punto culminante durante la Semana Mayor, del 29 de marzo al 5 de abril.
Más allá de su carácter religioso, esta tradición se mantiene como un ejemplo de resistencia cultural, reafirmando el vínculo de las comunidades Yoreme-Mayo con sus raíces y con el legado de sus antepasados, que continúa vigente en Guasave a pesar del paso del tiempo.






