La Fiscalía General del Estado (FGE) confirmó que la muerte del menor Aldo Emiliano, de 4 años de edad, fue causada por asfixia por sumersión en medio líquido, por lo que ya se inició una carpeta de investigación para esclarecer las circunstancias en las que ocurrió el hecho.
Como parte de las diligencias, la autoridad ministerial realiza diversos peritajes y recaba evidencia para determinar si existió alguna omisión o responsabilidad por parte del establecimiento donde se registró el accidente.
De acuerdo con información proporcionada por la Fiscalía, la fosa séptica donde ocurrió el incidente contaba con una tapa que, aunque era de peso ligero, presuntamente reunía las condiciones necesarias para brindar seguridad, incluyendo la protección de menores.
Las investigaciones también indican que, al percatarse de la desaparición del niño, familiares y autoridades concentraron inicialmente la búsqueda en la zona de playa y el mar, sin revisar de inmediato el área donde posteriormente fue localizado. Fuentes cercanas al caso señalaron que la situación de crisis y desesperación pudo influir en la reacción de quienes participaban en la búsqueda.
La FGE explicó además que la abertura por la que cayó el menor es de dimensiones reducidas y que las condiciones del lugar dificultaban detectar lo ocurrido.
Entre los factores mencionados se encuentran el ruido ambiental de la zona y que una parte de la fosa se encuentra techada, lo que habría impedido escuchar algún llamado de auxilio desde el exterior.
La autoridad estatal precisó que será al concluir las investigaciones cuando se determine si existen responsabilidades legales por parte del establecimiento o de alguna otra persona relacionada con el caso, así como las acciones que correspondan conforme a la ley.
El fallecimiento del menor ha generado consternación en Guasave y ha reavivado el debate sobre las medidas de seguridad que deben cumplir los establecimientos recreativos y de alimentos para prevenir accidentes similares.






