Análisis realizados a terrenos agrícolas de Guasave han detectado dos problemas que pueden afectar la productividad del campo: acumulación de sodio y bajos niveles de materia orgánica, por lo que especialistas recomiendan estudiar las condiciones de cada parcela antes de aplicar fertilizantes.
Cuauhtémoc Ruiz López, edafólogo de la Junta Local de Sanidad Vegetal de Guasave, explicó que los estudios de suelo permiten conocer qué nutrientes y sales están presentes en cada terreno y, con ello, definir tratamientos específicos.
El especialista señaló que la acumulación de sales, particularmente de sodio, representa una preocupación para los productores de la región, situación que cobra mayor relevancia durante periodos de sequía.
Los análisis permiten determinar el nivel de afectación y establecer medidas encaminadas a recuperar gradualmente las condiciones del suelo.
Suelos presentan poca materia orgánica
Otro de los problemas identificados es la baja presencia de materia orgánica. De acuerdo con el especialista, mientras que un suelo agrícola debería ubicarse idealmente entre 3 y 5 por ciento, en algunas parcelas de la región se han encontrado niveles de apenas 0.5 o 1 por ciento.
Incluso, alcanzar un 2 por ciento de materia orgánica ya es poco frecuente en determinados terrenos de Guasave, lo que puede repercutir en la productividad y en la actividad de los microorganismos que contribuyen a mantener la calidad del suelo.
Advierten sobre el uso indiscriminado de fertilizantes
Ruiz López también llamó a los productores a evitar la aplicación de fertilizantes por rutina y sin conocer previamente las características del terreno.
Explicó que agregar nutrientes que ya se encuentran en cantidades suficientes puede elevar su concentración y provocar desequilibrios o bloqueos que dificulten que otros elementos sean aprovechados por los cultivos.
Por ello, recomendó realizar un análisis antes de decidir qué productos aplicar, ya que las necesidades pueden variar considerablemente de un predio a otro.
Recuperar los terrenos puede tomar varios ciclos
La recuperación de un suelo afectado no es inmediata. El proceso depende del grado de deterioro y de las características particulares de cada parcela, por lo que las acciones deben plantearse de manera gradual.
El análisis de suelo, explicó el especialista, funciona como un punto de partida para conocer las necesidades específicas del terreno y diseñar una estrategia que permita recuperar paulatinamente su equilibrio y mejorar sus condiciones para la producción agrícola.






