La temporada de camarón inició este martes 22 de septiembre en los sistemas lagunares y bahías de Sinaloa, pero para los pescadores de Guasave el comienzo está marcado por la incertidumbre, la falta de financiamiento y una menor presencia de camarón.
De acuerdo con representantes del sector pesquero, los muestreos realizados previo al levantamiento de la veda muestran una reducción en la biomasa disponible, mientras que las tallas encontradas tampoco generan expectativas favorables para la temporada.
Solo una parte de los pescadores podrá salir
Uno de los principales obstáculos para los productores de Guasave es la falta de recursos económicos de las cooperativas, que enfrentan dificultades para financiar combustible, víveres y demás insumos necesarios para las jornadas de pesca.
Juan Manuel Perea Parra, presidente de la Federación de Cooperativas Pesqueras Estuarinas de Guasave, estimó que únicamente entre 30 y 40 por ciento de los pescadores que continúan activos podrían salir a la captura, principalmente aquellos que cuenten con recursos propios para iniciar operaciones.
La situación contrasta con temporadas anteriores, pues una parte de los pescadores ha tenido que buscar otras fuentes de ingresos ante los resultados poco favorables que dejó el ciclo pasado.
Menor presencia de camarón
A la falta de financiamiento se suma el panorama biológico. Información presentada por el Instituto Mexicano de Investigación en Pesca y Acuacultura Sustentables (IMIPAS) señala una disminución aproximada del 20 por ciento en la biomasa respecto al ciclo anterior.
Además, las tallas detectadas serían principalmente aptas para el mercado nacional y no alcanzarían las dimensiones requeridas para competir en el mercado de exportación hacia Estados Unidos.
El sector también enfrenta precios menores a los registrados el año pasado. En Sinaloa, dirigentes pesqueros reportaron una reducción de alrededor del 25 por ciento en las cotizaciones, situación que complica todavía más la recuperación de los gastos de operación.
Para los pescadores de Guasave, el desafío ahora será enfrentar una temporada con menor disponibilidad del recurso y recursos financieros limitados, en un contexto donde salir a pescar representa también el riesgo de no recuperar la inversión.
El inicio de la zafra mantiene así en alerta a las comunidades pesqueras del municipio, que esperan que las condiciones en el agua permitan mejorar las expectativas durante las próximas semanas.






