La sequía en Guasave se intensifica y comienza a causar estragos severos en comunidades como Palos Blancos, donde un pozo de gran profundidad quedó prácticamente inoperante por la acumulación de tierra y arena, por lo que más bombas ya no logran extraer agua limpia. Así lo señaló la alcaldesa Cecilia Ramírez Montoya.
La presidenta municipal precisó que, mientras avanzan los trabajos para rehabilitar el pozo, el Ayuntamiento ha reforzado el envío de pipas no solo a Palos Blancos, sino también a otras zonas donde se han presentado fallas en el sistema de bombeo, como en La Trinidad.
“Se está trabajando a marcha forzada porque lo que se trata es de dar un buen servicio. Ya se resolvieron algunas cosas, pero el pozo está muy lleno de tierra. Es increíble ver el nivel de la sequía, cómo ya las bombas no jalan solo agua, ya viene con tierra y lodo. “Lo preocupante es que no llueva”, expresó.
Ramírez Montoya llamó a la población a evitar el desperdicio del agua, especialmente a quienes continúan regando con bombas privadas.
Aunque estas estén conectadas a pozos propios, advirtió, representan un riesgo para los mantos freáticos y agravan la crisis hídrica.
Finalmente, señaló que la Patrulla Ecológica y Jumapag ya han aplicado sanciones, aunque reconoció que el personal es insuficiente para cubrir todas las zonas, pues además, la falta de agua también complica la atención de emergencias, como incendios forestales o en predios agrícolas, por lo que el municipio ha tenido que recurrir a pipas propias, pero incluso estas enfrentan dificultades para recargarse debido a que varios canales están completamente secos.






