El secretario de Economía de Sinaloa, Feliciano Castro Meléndrez, confirmó este viernes que el estado registró una disminución de 11 452 empleos formales entre diciembre de 2024 y diciembre de 2025, un fenómeno que, señaló, refleja una coyuntura económica compleja impactada por la inseguridad y la violencia que prevalecen en la entidad.
Durante su comparecencia ante el Congreso del Estado como parte de la glosa del Cuarto Informe de Gobierno de Rubén Rocha Moya, el funcionario citó datos oficiales del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) para sustentar la caída en el empleo formal.
Sin embargo, destacó que, a pesar de este descenso, el estado mantiene una tasa de desempleo de 2.6 %, por debajo de la media nacional de 2.9 %, lo que, aseguró, cumple con las metas planteadas en el Plan Estatal de Desarrollo.
Castro Meléndrez también subrayó que, según cifras del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), la economía estatal creció 2.8 % durante 2025 en comparación con el año anterior, colocándose entre las entidades con mayor crecimiento en el país.
El secretario de Economía sostuvo que la administración ha impulsado diversas medidas para mitigar el impacto de la pérdida de empleos.
Entre ellas mencionó el financiamiento a 7 351 micro y pequeñas empresas, con un monto total de 512 millones de pesos, lo que representa un aumento del 28 % respecto a la gestión anterior.
El programa Equipa Sinaloa, agregó, ha entregado 16 000 equipos productivos, beneficiando principalmente a mujeres y grupos vulnerables.
Además, Castro Meléndrez resaltó una visión de largo plazo para atraer inversión pública, privada y extranjera enfocada en infraestructura y logística para generar oportunidades económicas en la región.
Analistas y legisladores han señalado que la pérdida de empleos formales en Sinaloa es una señal de alerta sobre el impacto que la violencia tiene en el entorno productivo y empresarial del estado.
Según otros reportes basados en cifras del IMSS, la caída de plazas formales se ha prolongado a lo largo de 2025, con 11 de los 12 meses registrando pérdidas frente al año anterior, lo que sugiere un deterioro persistente en el mercado laboral.
La combinación de indicadores económicos mixtos —caída de empleos formales y crecimiento económico medido por el INEGI— subraya los retos que enfrenta Sinaloa para equilibrar la recuperación económica con la seguridad y estabilidad social, en un contexto donde la violencia continúa afectando la confianza de inversionistas y la operación de negocios locales.






