Guasave, Sin.-Marco Antonio Báez Rochín, ex tesorero municipal en la administración de Martín Ahumada Quintero (2021-2024), aseguró que el incremento en la recaudación del predial permitió comprar equipamiento con recursos propios, pero evitó explicar la contratación de la empresa que hoy investiga el Órgano Interno de Control por presunta empresa fantasma.
En su declaración del 15 de octubre, Báez Rochín defendió que durante su gestión se implementaron dos acciones concretas:
1. Cobro móvil del predial, durante la pandemia.
2. Contratación de un despacho externo para recuperar rezagos de grandes contribuyentes.
Según él, esa estrategia aumentó los ingresos propios, lo que permitió:
– Compra de 3 camiones recolectores de basura de dos ejes.
– Adquisición y reparación de barredoras y motoconformadoras.
– Compra de pipas.
– Rehabilitación del Auditorio Municipal.
Sin embargo, la precisión que no da es la clave: ese despacho que contrataron es justamente el que hoy está bajo investigación.
El OIC investiga si esa empresa realmente prestó el servicio, si existe y si la contratación pasó legalmente por el Comité de Adquisiciones.
El ex alcalde Martín Ahumada compareció el pasado 12 de octubre y dijo que le notificaron como “presunto responsable”, que sus cuentas públicas fueron aprobadas por el Congreso, y que esperará el expediente completo para defenderse. Reconoció que la empresa se contrató para mejorar la recaudación.
No es un solo caso. El Ayuntamiento tiene actualmente 4 expedientes abiertos contra la administración 2021-2024:
– Calle Cuauhtémoc: 17.9 millones de pesos en el colector sanitario que colapsó a menos de 3 años. El OIC ya concluyó que hay elementos para presunta falta administrativa grave.
– Obra eléctrica en El Tajito: 1 millón de pesos, entregada sin estar concluida.
– Basificación masiva de plazas sindicalizadas.
– Contratación del despacho para cobro de predial, que es la que defiende Báez Rochín.
Decir que con el predial se compró maquinaria es cierto, pero incompleto. Lo preciso es: se recaudó más, sí, pero una parte de esa recaudación se fue en pagarle a un despacho que hoy la autoridad investiga como fantasma. Y eso es lo que el ex tesorero califica de “irresponsable” y de un intento por desprestigiar políticamente a Ahumada, quien busca seguir en política.
Hasta que el OIC no dictamine, todo es presunto.






