Declara Ernesto Ruffo ante la FEMDO

El exgobernador de Baja California, Ernesto Ruffo Appel, continúa bajo custodia de autoridades federales en las instalaciones de la Fiscalía Especializada en Materia de Delincuencia Organizada (FEMDO), en la Ciudad de México, como parte de la investigación que enfrenta por su presunta participación en los delitos de delincuencia organizada y contrabando de combustible.

Tras concluir las diligencias ministeriales, se contempla su traslado al Centro Federal de Reinserción Social Número 1, conocido como El Altiplano, donde será presentado ante un juez que definirá su situación jurídica.

Fuentes del gabinete de seguridad señalaron que Ruffo Appel fue trasladado durante la madrugada de este viernes desde Baja California hacia la capital del país bajo resguardo de agentes federales.

El movimiento ocurrió después de que fuera detenido el pasado jueves en su domicilio ubicado en Ensenada, en cumplimiento de una orden de aprehensión emitida por una autoridad judicial.

La Fiscalía General de la República informó que la captura forma parte de una investigación relacionada con una presunta red dedicada a introducir hidrocarburos desde Estados Unidos hacia México mediante mecanismos irregulares.

La investigación federal sostiene que la estructura utilizaba carros tanque ferroviarios para transportar combustible desde refinerías localizadas en Texas. Las autoridades presumen que, al momento de ingresar al país, se presentaban declaraciones aduaneras con información falsa o incompleta para registrar volúmenes menores o mercancías distintas a las que realmente eran transportadas.

Las pesquisas también indican que una empresa fundada por el exmandatario, constituida para ofrecer servicios portuarios, dragado y operación de puertos, habría servido como parte de una red logística, financiera y comercial utilizada para la importación, traslado y comercialización de hidrocarburos sin cubrir la totalidad de las contribuciones fiscales correspondientes.

Las compañías bajo investigación estaban registradas como importadoras de derivados del petróleo.

Las autoridades identificaron que los cargamentos llegaban principalmente desde Texas y eran enviados a distintos estados del país, entre ellos Coahuila, Durango y Zacatecas. La investigación refiere que, mientras los carros tanque tenían capacidad para transportar hasta 110 mil litros de combustible, en la documentación aduanera únicamente se reportaban alrededor de 10 mil litros por unidad, equivalente a cerca del 10 por ciento de la carga.

Las indagatorias señalan que, tras ingresar al territorio nacional, el combustible era trasladado por ferrocarril hasta puntos de conexión conocidos como espuelas ferroviarias. Ahí era descargado en pipas y tractocamiones para su distribución y comercialización.

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Redacción
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