Por segundo día consecutivo, productores agrícolas agrupados en Campesinos Unidos de Sinaloa mantienen tomada la caseta de cobro Cuatro Caminos, en la autopista Benito Juárez. La protesta opera bajo la modalidad de “paso libre”: levantaron las plumas y permiten la circulación sin cobro de peaje a automovilistas y transportistas.
La movilización, que inició el lunes, es por tiempo indefinido y se replica de forma escalonada en otras casetas del estado como El Pisal y La Platanera.
Las demandas
Los manifestantes exigen al Gobierno Federal tres puntos centrales: un precio de garantía de 7,200 pesos por tonelada de maíz, asignación de mayores recursos al campo en el Presupuesto 2026 y el pago inmediato de apoyos pendientes.
Emma Aída Espinoza Armenta, vocera del movimiento en la región, señaló que el campo atraviesa “peores condiciones” tras la aprobación del presupuesto federal “sin moverle ni una coma ni un punto en beneficio del productor”. Añadió que no hay avances en el precio fijo del maíz que
Productores colocaron un ataúd en la caseta para representar que “el campo mexicano ha muerto”, reflejando la desesperación ante la falta de respuesta oficial.
En el sitio, los agricultores confirmaron que realizan colectas entre ellos para pagar un camión y trasladarse a Guadalajara con la intención de manifestarse durante la Copa del Mundo 2026.
Buscan visibilizar la crisis del sector en una de las sedes mundialistas ante la falta de diálogo con la Secretaría de Agricultura.
Aunque califican su movimiento como pacífico y de resistencia, los líderes advirtieron que endurecerán las acciones si no son atendidos.
Entre las medidas que analizan está la toma de instalaciones industriales como la empresa Minsa.
Hasta el momento, la caseta Cuatro Caminos mantiene abierto un carril por sentido y el paso libre continúa. Se espera la llegada de más productores de Ahome y del líder Baltazar Valdez Armentía en las próximas horas.
La protesta ocurre en medio de denuncias por bajos precios de cosechas, retrasos en pagos y falta de apoyos que, según Campesinos Unidos, ponen en riesgo la actividad agrícola en Sinaloa.






